Escasos son los restos que de este convento franciscano han llegado hasta nosotros. Fundado antes de 1264, en la segunda mitad del siglo XIV se construyó su templo gótico, a instancias de doña Catalina de Lancaser, esposa del rey Enrique III de Castilla, y señora de Atienza. Hoy vemos su Ábside, tabicados sus altisimos ventanales de arco apuntado, con decoración de finas columnas con capiteles vegetales. Obra de muy directa influencia del estilo gótico inglés.